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Crianza / Ecomaternidad / Querido diario

Mi experiencia con el BLW (de 6 a 9 meses)

Y casi sin pestañear, en medio de una pandemia, llegaron los 6 meses y T ya estaba preparado para empezar la alimentación complementaria. La verdad es que no recuerdo en qué momento el BLW (Baby led weaning) llegó a mis ojos y oídos, pero de alguna forma u otra, dentro del batiburrillo de información que absorbe toda embarazada en los 9/10 meses de espera, descubrí que existía una forma «diferente» de ofrecer alimentos a los bebés y que tenía un nombre muy raro ¿BLW?. Eso quedó ahí en mi mente y cuando se acercaba la fecha de los 6 meses y el inicio de la alimentación complementaria se convirtió en un comienzo inmediato, me puse a investigar sobre cómo había que alimentar a un bebé. 

Yo, en mi ignorancia prematernal, que no tenía ni idea de qué había que hacer, eso de darle trozos de comida al bebé me parecía lo más natural y normal del mundo. Los potitos me parecen una aberración y las papillas hechas en casa no me hacen mucha gracia, por lo que esta «técnica» me pareció desde el principio la mejor opción, más sana, más natural y ecológica para alimentar a T (junto con la lactancia materna, por supuesto). ¿Lo de los atragantamientos? Pues no me preocupaba demasiado (no porque no me preocupe la salud de T, sino porque sabía que siguiendo una serie de precauciones no tenían por qué producirse, y así he constatado) 

Hoy, unos 3 meses después, os resumiré que el BLW en nuestro caso ha sido todo un éxito y que estoy muy contenta de haber elegido esta opción. A continuación intentaré contaros cómo ha sido nuestra experiencia en estos 3 meses por si estáis valorando la opción de utilizar esta técnica con vuestros bebés. 

¿Qué es eso del BLW?

No voy a hablar en este post sobre qué es el BLW ni qué ventajas o inconvenientes tiene, porque seguramente si estáis leyendo mi experiencia es porque ya lo sepáis (si no es así, os recomiendo pasaros por el blog Natural Wean donde encontrarás muchísima información al respecto.) Lo que si os diré es que para empezar con esta técnica y hacerlo de forma segura hay que informarse mucho. Y con mucho me refiero a mucho. 

Tener claro qué alimentos se le pueden dar, cómo y de qué manera es muy importante para que no haya ningún susto. Yo me hice este curso de BLW que recomiendo muchísimo porque abarca todos los aspectos que como madres/padres nos preocupan del BLW. También os recomiendo buscar mucha información y experiencias (como esta que estoy contando) por internet para tener una visión global sobre cómo le ha ido a otras familias. Y por último, os recomiendo uniros a grupos de lactancia, grupos de Facebook (Muy recomendable este BLW y crianza respetuosa) o de Whatsapp donde haya otras familias que realicen esta técnica para poder compartir dudas y experiencias. Al final del post os dejo algunos recursos que me están resultando útiles para informarme 

Para comenzar con el BLW hay que estar muy informado.

Para empezar

Creo que es importante que para empezar la alimentación complementaria con BLW ambas personas en la pareja (si es que son dos), deben estar de acuerdo y convencidos en aplicarla. En nuestro caso así ha sido, ambos teníamos claro que el BLW era la opción que queríamos.

Cuando T cumplió los requisitos necesarios para empezar la alimentación (sentar se solo, sin reflejo de extrusión e interés por los alimentos), comenzamos con las comidas, a los pocos días incorporamos también las meriendas de la tarde (cabe decir que hasta ese momento estuvo con LME) . Lo primero que le dimos fue zanahoria cocida y su cara era un cuadro cuando se la llevó a la boca(que risas). Durante la primera y segunda semana también le dimos pera, plátano, naranja, tiras de pollo, tiras de ternera, calabacín y no recuerdo si algo más.

Al principio T cogía la comida, la miraba, la espachurraba en la trona, a veces se la llevaba a la boca y ponía caras raras, la tiraba al suelo… fue un proceso de experimentación. La verdad es que durante el primer mes (o incluso, diría que los dos primeros), apenas comía nada, solo jugaba y experimentaba con la comida. En ningún momento nos preocupó la cantidad de comida que ingería porque sabíamos que su alimento principal era la leche materna, que sigue tomando a demanda.

Durante el primer y segundo experimentaba con la comida más que comer.

¿Quién dijo miedo?

Siempre lo hemos puesto a comer al mismo tiempo que nosotros y en la hora de la merienda y desayuno (que iniciamos más tarde), también estamos comiendo alguno de nosotros. Hemos tenido que adaptar un poco los horarios para comer a su hora, pero intentamos que la hora de la comida sea un momento en familia. Poco a poco ha ido identificado con facilidad la hora de la comida y hoy, tres meses después, ya sabe perfectamente que si se sienta en la trona es hora de comer.

Leyendo los grupos he visto que muchas madres (y algún padre que escribe, que son los menos), tienen mucho miedo a los atragantamientos. Pues os diré y bajo nuestra experiencia de tres meses que T no se ha atragantado NINGUNA VEZ. Hemos seguido todas las indicaciones sobre el corte de los alimentos así como que sean blanditos y darle siempre cosas que pueda gestionar. Ha tenido una o dos arcadas, eso sí, pero atragantamientos ninguno. Cuando se ha metido un trozo demasiado grande en la boca, él mismo ha sabido gestionarlo de maravilla y escupirlo. No hay que tener tanto miedo al BLW, infravaloramos totalmente la capacidad que tienen los bebés de hacer cosas. Eso sí, los accidentes ocurren y por supuesto está bien saber hacer la maniobra correcta en caso de atragantamiento y tener claro como gestionar el momento en caso de que se complique la cosa. 

Durante el tiempo que llevamos haciendo BLW T no se ha atragantado ninguna vez.

Es hora de limpiar

Lo dicen por todos sitios y es una verdad como la copa de un pino. EL BLW ES SUCIO. Muy sucio. Hay que estar limpiando tooooodo el día, y quien esté pensando en realizarlo tiene que tenerlo claro. Además, por supuesto, de poner un extra de lavadoras. 

Para mi, personalmente, es una desventaja pero lo pondría bastante entre comillas. Es una desventaja para mi o para mi pareja, que tenemos que estar limpia que te limpia cada vez que el niño se pone a comer, pero para él son todo ventajas. Disfruta descubriendo y experimentando con la comida y sí… muchas veces acaba en el suelo, refregada por la trona y su ropa, pero es lo que hay, creo que los muchos beneficios que tiene el BLW compensan que tengamos que dedicar algo más de tiempo a la limpieza de la casa.

EL BLW ES SUCIO. Muy sucio. Hay que estar limpiando tooooodo el día, y quien esté pensando en realizarlo tiene que tenerlo claro.

Los opinadores

Como todo en la crianza de los niños existen los opinadores. Personas que sin que nadie los haya invitado valoran todos los aspectos de tu crianza y, en general, siempre desde el lado de la crítica poco constructiva. En mi caso me da bastante igual lo que opinen y no los demás, nunca presto demasiada atención a ello, pero sí me pareció importante antes de comenzar con el BLW informar a las abuelas (sobre todo) de qué íbamos a hacer, en qué consistía y por qué lo hacíamos. Esto me iba a ahorrar muchas explicaciones posteriores (y así ha sido).

Por suerte nuestro periodo de alimentación complementaria ha coincidido con la cuarentena, hemos podido disfrutar al 100% de este momento con T y con la escasa vida social que hemos tenido apenas nadie ha tenido la oportunidad de opinar. Aún así si me he enfrentado a alguna cara rara o de sorpresa que nos invita a darle papillas al niño. ¿Sabéis qué? NI CASO. Cada una se gestiona su maternidad como le da la gana y yo estoy convencida de que esto es lo mejor para mi hijo por lo que los demás pueden decir misa.

A los que opinan y critican el BLW, NI CASO.

Y hoy qué va a comer el niño

Durante las primeras semanas recomiendan que se ofrezcan los alimentos enteros y sin procesar, para que el bebé conozca las texturas y formas. Así lo hicimos. Poco a poco hemos ido haciendo elaboraciones y cocinando más para T. Reconozco que cambiar el chip de hacer comida para dos a hacer comida para tres nos ha costado un poco y ha habido días que de repente nos hemos preguntado ¿Y el niño qué va a comer?, somos así de despistados pero al final siempre hemos apañado algo. En general él está comiendo lo mismo que nosotros pero adaptado, claro. Por ejemplo, si nosotros comemos una ensalada él come trozos de tomate y huevo cocido, por ejemplo, lo hemos hecho lo más natural posible. Eso sí, nuestra alimentación ya era y sigue siendo muy sana y casera, con muchas frutas y verduras, algo de carne y pescado y muy pocos procesados (es lo que tiene intentar vivir sin plástico, que comes más sano) 

Y hablando sobre el huevo, es un alimento al que se le tiene mucho miedo y se retrasa mucho su introducción pero, no hay evidencias científicas que declaren que un aintroducción tardía disminuya el riesgo de alergias por lo que se puede introducir desde el primer día (siguiendo las pautas adecuadas, os recomiendo este post ¿Cómo introducir el huevo? ) ¡Y HACEDLO!. El huevo es un recurso magnífico para preparar un montón de platos y es un gustazo tenerlo introducido.

En cuanto al orden de introducción de los alimentos, que suele preocupar mucho y a mi también me ha preocupado mucho, hay que hacerlo de forma natural. Hemos ido introduciendo alimentos según iban coincidiendo con los ingredientes de nuestros platos (siempre que los pueda comer, hay que informarse bien de ese tema). 

El huevo se puede introducir desde el primer día.

Durante el último mes que T ya ha empezado a comer más (como decía antes, al principio solo jugaba, ahora sí que come), este libro nos está resultado de muchísima ayuda. Tiene unas recetas muy fáciles y riquísimas, tanto que algunas de ellas no solo las hacemos para T sino para comer todos.

Para terminar

Y para terminar os contaré que hoy T come de maravilla, da gusto verle comer. No tiene ni un solo diente pero a base de experimentar él solo ha aprendido a masticar y se lleva la comida a la boca, rompe trozos, mastica y traga. Se gestiona la comida, sabe cuándo tiene hambre y cuándo parar. Le gusta comer y siempre que le damos algo nuevo lo prueba con gusto. También ha aprendido en estos meses qué es lo que le gusta más y qué es lo que le gusta menos. Eso sí, intentamos hacerle comida rica (que nos guste comer también a nosotros), para que disfrute de la comida. Una patata cocida a secas es muy soso, pero unas tortitas de patata con calabacín y huevo (que es lo que ha comido hoy), pues qué queréis que os diga, está de muerte y él lo sabe.

Y una última cosa, durante las comidas también le damos de beber agua en un vaso normal. Ha aprendido a beber del vaso perfectamente. No ha probado biberones ni tetinas de ningún tipo.

En resumen

Nuestra experiencia con el BLW está siendo muy positiva. Hay que tener mucha paciencia, porque el bebé al principio no come nada. Hay que dejarle libertad para que experimente y gestione la comida, sin presiones. Y, hay que limpiaaaaar mucho. 

Eso sí, cuando podamos ir a ver a las abuelas, van a ser las más orgullosas del mundo porque su nieto come brocoli, calabacín y cebolla que da gusto. 

Recursos que os pueden venir bien


Espero que este post os haya ayudado a entender mejor el BLW y que mi experiencia os sirva para decidiros a practicarlo (o no), seguro que se me ha olvidado algún detalle pero podéis dejarme vuestras preguntas en los comentarios. Un abrazo para todos y todas,sed felices, nos vemos en las redes.

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